viernes, 7 de marzo de 2008

otra vez bajamos del cerro

Bajamos en silencio, solos bajo los astros,frente a los astros, como el grillo cosmólogo nos enfrentamos solos a la noche y nos descubrimos. Caminando de bajada en silencio, entre chasquidos simetricos de metales que chocan en nuestros tobillos. Bajamos solos y en silencio el cerro y cubrimos de luz por algunos instantes. Bajamos como Quetzalcoatl, la serpiente emplumada. Nuestra ruta esta definida y es incierta. Es inamobible, inequivoca, inexorable, ineludible pero está a la espera del encuentro con nosotros.Al mismo tiempo determinada que modificable. Solo la noche podra detenernos, si logra congelarnos en nuestro andar voluntario. Vamos rumbo de Tlatelolco.

Que esta noche negra
me convierta en piedra
para no sentir

Camino de Tlatelolco. Que sea para bien.

1 comentario:

Andrés dijo...

Comandante, espero la bajada no haya sido muy difícil. Espero se haya convertido en piedra inamovible, en piedra en el zapato, en piedra que te jode la rodilla porque termina en punta. Espero así se haya convertido en piedra. Si la noche nos detiene será una larga noche, la luz no será para los otros sino que la oscuridad sera para todos. Lo que si le digo, es que de lejos parece piedra.

Un abrazo.